El rendimiento es el producto
El procesamiento de monolitos es un trabajo de gran volumen: muchos paneles, muchas estaciones de trabajo y máquinas que necesitan una lista actualizada para funcionar. Cuando el personal de planta y la oficina no están en sintonía, la gestión se lleva a cabo a través de llamadas telefónicas.
Mantener la coherencia de un pedido a lo largo de las distintas fases del proceso —corte, perforación, esmerilado de bordes y pulido, templado— para que el cristal no se «pierda» entre una máquina y otra
Convertir los resultados de las máquinas de corte y los optimizadores en trabajo de producción, sin que nadie tenga que volver a introducir manualmente una lista de corte y cometa errores en el proceso
Responder a la pregunta «¿dónde está?» desde la pantalla: la oficina consulta el estado desde el panel de control en lugar de tener que desplazarse hasta la trastienda o llamar por teléfono al responsable de planta



